Cómo vestir a un bebé durante una noche tropical

Cómo vestir a un bebé durante una noche tropical: guía de ropa para dormir en verano

Por el equipo de EspacioBebé Actualizado: junio 2026

Son las once de la noche, la habitación marca 27°C y vuelve la misma duda de siempre: ¿De verdad puede dormir solo con un body? ¿Y si se enfría durante la madrugada?

Es el dilema clásico de las noches de verano. El miedo a que el bebé pase frío está tan metido en el cuerpo que, cuando el termómetro no da tregua de madrugada, nos cuesta horrores dejarlo dormir con lo mínimo. Sin embargo, en estas noches tan cerradas, abrigarlo "por si acaso" solo consigue que el colchón se convierta en una esponja de calor.

A la hora de dormir, la única regla que vale es la que dicte el termómetro que tienes dentro del cuarto. Olvídate de la ropa que ha llevado por la tarde en el cochecito o en el salón de casa. Cuando el bochorno se queda estancado en las paredes de la habitación, hay que simplificar las prendas para ayudarle a descansar.

bebe durmiendo plácidamente con un body ligero en noche calurosa
Cuando la habitación está muy calurosa, dejar las piernas al aire ayuda a que el bebé regule su temperatura de forma natural de madrugada.

Qué ponerle según el termómetro del cuarto: nuestra tabla rápida

Para no andar dudando a oscuras frente al armario, a nosotros nos sirvió mucho tener claras estas cuatro combinaciones básicas. Están pensadas estrictamente para el momento del sueño en las noches donde el aire no corre:

Temperatura del cuarto Qué ropa ponerle para dormir ¿Hace falta saco o taparlo?
22 - 23 °C Pijama largo de algodón fino de una pieza (con pies). Un saco de dormir de verano muy finito (0.5 TOG).
24 - 25 °C Body de manga corta o un pijama corto tipo pelele. Sin saco. Cuna despejada solo con la sábana bajera.
26 - 27 °C Body de tirantes fino (de algodón de toda la vida). Sin saco. Absolutamente nada más en la cuna.
28 - 30 °C Pañal o body muy fino de algodón. Nada. Máxima ligereza y el cuarto bien ventilado.

¿La habitación marca 25°C pero tu bebé suda? No te obsesiones con la cifra exacta. La humedad ambiental, el tipo de colchón, el tejido del pijama o la ventilación del cuarto también influyen mucho en cómo percibe el calor.

Tres cosas que aprendimos cambiando los pijamas de verano

1. No todos los pijamas de verano son igual de frescos

Al principio caímos en el error de comprar ropa que ponía "pijama ligero de verano", pero no miramos la letra pequeña de la etiqueta. Si el pijama tiene poliéster o tejidos sintéticos (aunque sea un 10%), hace un efecto pantalla que no deja transpirar. El sudor de la espalda se queda atrapado, el bebé se agobia y se despierta llorando. El algodón fino o el hilo orgánico marcan la diferencia aquí.

2. Cuidado con los sacos gruesos y las cunas recargadas

Los sacos de dormir normales, incluso los que venden como "de entretiempo", guardan demasiado el calor cuando el cuarto pasa de 24°C. Lo mismo pasa con las chichoneras y los protectores acolchados alrededor de los barrotes de la cuna: bloquean el poco aire que pueda moverse por la habitación, creando un rincón pesado y sin ventilación.

3. Qué TOG tiene sentido cuando hace calor

Si en tu casa ponéis el aire acondicionado por la noche y conseguís que la habitación se quede en unos 22°C estables, es normal que quieras ponerle un saquito si tu bebé se destapa mucho. En ese caso, busca siempre un TOG de 0.5 o menos. Son sacos que no tienen ningún tipo de relleno por dentro; son básicamente una capa de muselina fina para que se sientan arropados sin acumular calor.

Cómo saber si has acertado con las capas

El primer tramo de la noche (las tres primeras horas desde que lo acuestas) te va a dar la respuesta. Si notas que tu bebé se mueve inquieto de un lado a otro y se despierta enfadado antes de la medianoche, haz la prueba: pasa los dedos por su nuca o por el pecho. Si notas la piel pegajosa o muy caliente, es que le sobra ropa. Quítale el pijama o déjalo solo en pañal con suavidad sin sacarlo del todo de la cuna.

Asegurar el descanso en verano no consiste en abrigar por si refresca, sino en poner las cosas fáciles para que su cuerpo no pase calor de más. Menos ropa, tejidos naturales que transpiren y la cuna lo más despejada posible suelen ser la mejor garantía para dormir tranquilos.

Regresar al blog